23 feb. 2018

Eso que te conduce a maravillosas experiencias...

Foto propia

“Eso que te conduce a maravillosas experiencias haciéndote sentir el mundo placenteramente insuflándote incontenible alegría e inevitable felicidad a lomos de un esperanzado presente con el que ideas un futuro ilusionante, eso es enamoramiento. Es algo que nos hace sentir el mundo bajo una perspectiva de felicidad predisponiéndonos a aceptar sólo lo positivo sin que los defectos sean como tales percibidos pues es tan deseada la expectativa del momento que mariposas sentimos en el estómago y la angustia acude cuando se nos niega. En fin, que no puede ser real ni duradero pero es un cierto tipo de alienación útil que sin la alteración de las hormonas implicadas no se conseguiría la reproducción entre afines al ser en esta etapa cuando con mayor locura se produce y a ello es a lo que llamamos, enamoramiento. Quizá no difiera mucho de lo que le sucede a las mantis macho para aparearse obviando la instintiva alerta ante ser devorado incluso sin haber, el coito, terminado, o a los osos para que perciban como caricias sus terribles empujones, mordiscos y zarpazos o los leones cuando matan a cachorros que al no ser de su descendencia impiden la receptividad de las leonas y ser aceptados como necesarios compañeros. Tanto en humanos, animales e insectos todos los pensamientos son dirigidos por unas pautas de obediencia obligada consiguiendo, según sea el caso, ese instante requerido o el tiempo necesario o una vida de común compañía para que ambos, en sus necesidades, satisfagan sus tendencias innatas. Quizá sólo sea una alteración hormonal motivada por la necesidad genética pero pasada dicha avalancha de ansia sexual si el instinto no lo obliga terminará con separación o bien con muerte y aunque parezca deseable o no tal estado en realidad sólo es el preludio de las cadenas que te esclavizan a un destino incierto. Y nosotros idealizando el amor optamos por la eternidad de aquello cuando lo que estamos es obligando a las circunstancias a ser nuestras aliadas en las que el otro puede que las sienta como rejas impidiéndole ser otra cosa distinta que lo obligado porque quizá ya haya perdido ganas e ilusiones y choca con una situación, que si no libera, embrutece. A vista de experiencia lo que de común permanece es que de nuestros aciertos y errores termina saliendo quienes somos siendo las circunstancias el detonante de nuestro instintivo comportamiento que si bien debería ser voluntario ni lo es para el que quiere permanecer ni para el que quisiera salir y no lo hace. Abogo por no obligar situaciones y no empeorar lo ya exorcizante para que pueda ser cumplido sin mayor daño la máxima que a todos nos empuja vivir, aunque en otro sitio, pero vivir.”

1 comentario:

  1. Pensaba que en ese reproductor iba tu voz con el poema, pero he visto que no.

    El enamoramiento no es eterno, dura unos meses, tampoco el amor lo es, lo que pasa que los humanos estamos condenados a apegarnos.

    Un placer leerte, David, me gustan tus temas.

    Besos.

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Os presento los audios en los que he dividido un ensayo que espero os cale. Aunque está ordenado desde el último al primero, aconsejo empezar por el principio.