1 abr. 2020

01/04/2020

“Somos frágiles, muy frágiles,
y estamos a merced de la vicisitud
pues cualquier imprecisión rutinaria
puede mermar nuestras facultades
o bien por falta de atención
ofrezcamos nuestra vida a la nada.

Cuando no por cualesquiera sustancias
hagan que la percepción momentánea
distorsione el adecuado encaramiento
con el que hay que tomarse las circunstancias
convirtiéndonos en arma y munición
para nosotros y para quien nos relacionemos.

Pero, si no es por estas causas
la invisibilidad siempre nos acecha
con accidentes posibles obviados
quizá por improbables o por desconocidos
tanto en lo grande como en lo pequeño
por rápido, lento o aparentemente inmóvil
es que de la mano de cercanos seres vivos
o lejanos asteroides o llamaradas solares
o predecibles fenómenos naturales
nos colmen de tristezas e inseguridades.

Cuán fácil es hacer caso omiso
pues lejos de habernos avisado
nos hacen débiles y acólitos seguidores
la arrogancia y la necesidad
de la desolación.

Pero es admirable que la vida
se abra camino entre tanta posibilidad de muerte
todo es en cumplimiento de la única misión
para la que la experiencia tiene sentido
siendo éste el único motivo
por el que se nos infundió vida.

No importa qué o quién seas
ni de donde vengas o a donde vayas
ni si ríes o lloras o te lamentas:
tu saber es innato,
por ello tienes hambre, sed y cansancio
y mientras los vas sorteando,
transmitiendo siempre tu aportación,
es como la vida continúa.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

podcast

Os presento los audios en los que he dividido un ensayo que espero os cale. Aunque está ordenado desde el último al primero, aconsejo empezar por el principio.